1 de 48 (y otros 52 más)

Esta entrada es sobre la distancia 

Simplemente quiero decir que ha sido 1 semana, 7 días, 168 horas, 10,080 minutos, 604,800 segundos más eternos de mi vida. Esta semana ha sido un vorágine de hechos, decisiones y sentimientos, tanto negativos y positivos. Me ha ayudado a darme cuenta de la importancia de las cosas que tenía en mi entorno, de lo nuevo que he encontrado en esa desviación de mi camino, que aunque irregular pude sortear muchas tentaciones. Me he encontrado con ilustre personaje femenino, con una sensibilidad delicada, que demuestra sus emociones a flor de piel, que sabe corresponder actos cariñosos, en fin. Semejante tesoro hecho persona he tenido que abandonar, pero no ha sido a su suerte, tomé las precauciones necesarias para que el ambiente que la rodea no la ennegrezca, que no robe su brillo y sobre todo su valor. Que aunque el tiempo la ha oxidado de una capa fina de negatividad, es posible limpiarla con un poco de cariño y comprensión, y sobre todo mucha paciencia, pero esa paciencia tranquila, que hace que sus errores e imperfecciones la vuelvan más humana y sobre todo más atractiva.

Esta semana ha sido de reflexión, de como lo que puede ser algo muy beneficioso y que vale mucho puede ser difícil pero no imposible de alcanzar. Que a veces estos tesoros que encontramos en nuestros naufragios es necesario pulirlos y sacarles brillo, porque a simple vista quizá no se encuentre su verdadero valor, pero una vez examinándolo más de cerca y tomándose el tiempo necesario puede conseguir sacar a relucir su esplendor.

Es por eso que este post se llama 1 de 48, primera semana de 48 queda este año, que las siguientes 47 semanas hemos de levantarnos por encima de nosotros mismos, que hemos de demostrar que lo que encontramos en cada uno de nosotros no es cualquier e insignicante momento, no fueron solo dos días, diría una persona especial .

He de decir que esta semana sin ti, que sería sonreír, qué podría yo decir, sin ti, y no me atrevo a respirar, por miedo que esos ojitos tuyos lloren más.


Por ti, dejaría de vivir, sólo por ver esa sonrisa tan feliz, y no me atrevo a respirar por miedo a estropear, el sueño de que me vuelvas a ...